sábado, 30 de agosto de 2014

recurrente - 2

me duele la cabeza, mucho. me duele tanto que bajo todas las persianas y me escondo en la cama. consigo dormirme.

me despierta un ruido. hay alguien dentro de casa. me levanto asustada, el dolor no se ha ido, sigue ahi, y, mientras dormia, ha crecido, echado raíces y sus ramas tapan la lucidez.
hay alguien en el pasillo. es el cartero. traia un paquete y ha encontrado la puerta abierta. me lo da, se va. voy hacia la puerta, sin poder creer que la he dejado abierta ¿cuando? ¿he salido hoy de casa?
mi puerta no es mi puerta.
alguien ha cambiado mi puerta por una cosa cochambrosa, de caña entretejida, vieja, con agujeros. QUE NO CIERRA.
el dolor CRECE y la cabeza me va a explotar.
al ver la puerta me he dado cuenta de que estoy soñando. odio este sueño. mucho.
intento despertarme. no puedo.
el dolor sigue creciendo. tengo ganas de acurrucarme en el suelo y esperar la muerte pero la puerta está abierta.
intento cerrarla
encuentro un alambre miserable que podría sujetar al marco, pero solo sujeta la mitad de arriba de la puerta, que es como de mosquitera. la parte de abajo, sigue abriéndose.
voy a buscar una silla para sujetar la puerta... es batiente.
grito, pero ningún sonido sale de mi boca. sigo intentándolo pero nada, sube gente por la escalera.
quierodespertarquierodespertarquierodespertar
me pellizco, me muerdo las mejillas, golpeo la pared con el pie desnudo
no hay dolor
viene gente
viene gente
se acercan

me despierto

la respiración entrecortada, el dolor en el pecho y la taquicardia no son nada comparados con el horrible dolor de cabeza que me he traído desde el sueño

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