Toda mi vida he sido un poco escéptica sobre la "calceta": todos esos puntos abiertos, alineados en una aguja, esperando el menor descuido para deslizarse sigilosamente hacia la libertad me parecían un desastre a punto de ocurrir, frente a la seguridad que te proporciona el ganchillo, que solo tiene un punto abierto y es mucho más fácil de controlar.
No ha sido hasta hace poco, cuando los bebés han empezado a brotar a mi alrededor, cual tiernos brotes de primavera que he vuelto a interesarme por la técnica.
Y, en Internet puedes encontrar de todo, pero en Inglés aun más.
Buscando patrones encontré una web que lo tenia todo: patrones gratis, foros de ayuda, grupos temáticos, una página personal para colgar tus proyectos... y, surfeando por sus entrañas encontré una palabra que me extrañó - frogged - "I've had to frog it" "I've thrown it into the frog pond" ¿The frog pond? ¿de qué estaban hablando? Rápidamente la busqué en el diccionario, y no venia... Por el contexto se entendía que era algo que había salido mal y lo iban a deshacer pero ¿to frog? ¿de donde habían salido las ranas?
El verbo "oficial" para deshacer es "to rip" o sea que ahí está la pobre tejedora, deshaciendo las vueltas que tanto le ha costado hacer, y repite "rip it, rip it, rip it" y suena como una rana croando, croando en Inglés, claro ribbit, ribbit hacen las ranas inglesas, muy finas ellas.
Y así, las tejedoras inventaron un verbo nuevo.
frog
v. to unravel a knitted garment. Also frog stitch v., to intentionally rip out a seam, and n., an intentionally ripped seam.
Pero aun hay más. Porque "to frog" sólo se aplica cuando sacas las agujas de la labor y deshaces varias vueltas o, aguantando la lagrimilla que cae, toda la pieza.
Si lo que haces es deshacer unos cuantos puntos de una vuelta poco a poco, punto a punto, sin sacarlos de la aguja... para describir esta acción tienen otro verbo, que casi me hizo aplaudir cuando lo encontré.
Cuando deshaces pasas los puntos de la aguja derecha a la izquierda, en sentido contrario a cuando tejes, que pasan de izquierda a derecha.
Pues lo que han hecho es darle la vuelta al verbo. Si "to knit" es hacer punto, "to tink" es deshacerlo. Una solución elegante.
Y luego están las abreviaturas, todo un mundo nuevo e inexplorado, K, P, YO, K2tog, SSK, PSSO, Ktbl, etc etc
Ahora hago punto en inglés, y pienso en "stitches", "rows", "rounds", "knit", "purl", "yarn overs" y "cables".
El problema llega cuando tengo que traducir algo para explicárselo, en castellano o catalán, a otra persona... de repente todo se complica... porque, si, siempre he sido una marisabidilla, y a veces la vida, te pasa factura.
Por alguna razón ... para mi el punto del revés hace "uves" VVV en el lado bueno y el punto del derecho, hace onditas. Más de 20 años con un concepto aprendido al revés. Lo primero que hice fue echarles la culpa a mi madre y a mi abuela, por habérmelo enseñado mal... pero se ve que no, que ellas lo tenian bien aprendido... Eso me hace preguntarme cuantas otras cosas debo tener mal aprendidas por culpa del "deja que ya lo se hacer"...
viernes, 19 de marzo de 2010
jueves, 29 de octubre de 2009
miedo
El mundo es un lugar terrible, lleno de ruidos, olores, luces que hieren mis sentidos y se clavan en mi cabeza.
El mundo da miedo.
A veces cruzar la puerta de la calle es la mayor de las aventuras y hay que hacer acopio de todo el valor guardado por los rincones para girar el picaporte.
El miedo es un animal feroz, salvaje, inteligente. Se aprovecha de los descuidos, puede colarse por la rendija más insignificante en la armadura de la mente. A continuación disemina sus tentáculos atenazando poco a poco todo el cerebro invadido, y por extensión todo el cuerpo.
Es muy fácil rendirse al miedo, dejar que llene la mente de oscuridad, refugiarse en una cueva pequeña y escondida donde no pueda encontrarte, y esperar, quieto, muy quieto a que suceda el milagro y el miedo desaparezca.
Pero los milagros no suceden a menudo y la cueva es tan cómoda y segura que poco a poco te haces un hogar en su interior y pones cortinas y alfombras a conjunto con la colcha, y pintas las paredes de un color alegre.
De vez en cuando recuerdas que hay un mundo fuera de la cueva, pero, hay monstruos en ese mundo, y no sales. Y cada dia el recuerdo de las cosas buenas es más lejano y borroso y solo se recuerda el miedo. Si pasa suficiente tiempo, la puerta de la cueva se olvida, tapada tras las cortinas "porque hay corriente" te dices, y olvidas cómo salir.
Ya sólo quedan la cueva y el miedo.
Y pasa más tiempo.
Y llega un dia en el que oyes voces fuera ¿fuera? ¿que es fuera? Y esas voces despiertan recuerdos, y buscas el camino hacia ellas, poco a poco vas quitando las cortinas hasta que encuentras la salida. Es un pasadizo oscuro, húmedo y con telarañas pero es de ahí de donde vienen las voces. Así que linterna en mano, te abres camino por el pasaje. El primer dia das unos pasos y vuelves corriendo a la seguridad de la cueva, tardas semanas en volver a intentarlo, pero centímetro a centímetro consigues salir. Y entonces es cuando recuerdas porqué estabas allí porque justo en la puerta te espera el miedo que no envejece ni mengua con el tiempo, que sólo desaparece cuando dejas de huir y le plantas cara.
El miedo no puede volver mientras te mantienes firme, sin bajar la guardia jamás, y riéndote en su cara de vez en cuando.
No hay nada como la risa para disipar el miedo. La risa tapa las rendijas para que no pueda entrar, lo mantiene a raya acorralado debajo de las camas y las escaleras hasta que te despistas y le das la espalda.
El mundo da miedo.
A veces cruzar la puerta de la calle es la mayor de las aventuras y hay que hacer acopio de todo el valor guardado por los rincones para girar el picaporte.
El miedo es un animal feroz, salvaje, inteligente. Se aprovecha de los descuidos, puede colarse por la rendija más insignificante en la armadura de la mente. A continuación disemina sus tentáculos atenazando poco a poco todo el cerebro invadido, y por extensión todo el cuerpo.
Es muy fácil rendirse al miedo, dejar que llene la mente de oscuridad, refugiarse en una cueva pequeña y escondida donde no pueda encontrarte, y esperar, quieto, muy quieto a que suceda el milagro y el miedo desaparezca.
Pero los milagros no suceden a menudo y la cueva es tan cómoda y segura que poco a poco te haces un hogar en su interior y pones cortinas y alfombras a conjunto con la colcha, y pintas las paredes de un color alegre.
De vez en cuando recuerdas que hay un mundo fuera de la cueva, pero, hay monstruos en ese mundo, y no sales. Y cada dia el recuerdo de las cosas buenas es más lejano y borroso y solo se recuerda el miedo. Si pasa suficiente tiempo, la puerta de la cueva se olvida, tapada tras las cortinas "porque hay corriente" te dices, y olvidas cómo salir.
Ya sólo quedan la cueva y el miedo.
Y pasa más tiempo.
Y llega un dia en el que oyes voces fuera ¿fuera? ¿que es fuera? Y esas voces despiertan recuerdos, y buscas el camino hacia ellas, poco a poco vas quitando las cortinas hasta que encuentras la salida. Es un pasadizo oscuro, húmedo y con telarañas pero es de ahí de donde vienen las voces. Así que linterna en mano, te abres camino por el pasaje. El primer dia das unos pasos y vuelves corriendo a la seguridad de la cueva, tardas semanas en volver a intentarlo, pero centímetro a centímetro consigues salir. Y entonces es cuando recuerdas porqué estabas allí porque justo en la puerta te espera el miedo que no envejece ni mengua con el tiempo, que sólo desaparece cuando dejas de huir y le plantas cara.
El miedo no puede volver mientras te mantienes firme, sin bajar la guardia jamás, y riéndote en su cara de vez en cuando.
No hay nada como la risa para disipar el miedo. La risa tapa las rendijas para que no pueda entrar, lo mantiene a raya acorralado debajo de las camas y las escaleras hasta que te despistas y le das la espalda.
sábado, 19 de septiembre de 2009
red
No soy una isla. Soy el centro de una telaraña de luz. Hilos fotónicos salen de mi y me unen con todos aquellos que significan.
Esta mañana un fogonazo me ha cegado, imprimiendo una silueta en mi retina: Un hilo pálido, antiguo, que, acortado después de largo tiempo, resplandecia.
19/09/09
Son uniones filóticas que se extienden por el espacio y que brillan cuando la distancia entre nodos disminuye.
Esta mañana un fogonazo me ha cegado, imprimiendo una silueta en mi retina: Un hilo pálido, antiguo, que, acortado después de largo tiempo, resplandecia.
19/09/09
jueves, 7 de mayo de 2009
No se llorar
No se llorar.
La angustia, el dolor, el sufrimiento ensucian my alma, agua estancada que se pudre, miasma interior que nada drena. Mi pobre alma quiere brillar pero no puede porque el peso la hunde hasta el fondo de ese pantano oscuro. Y se queda allí, enterrada en el limo, como una piedra tirada desde la orilla.
La angustia, el dolor, el sufrimiento se acumulan dentro de mi, alimentan el agujero negro de mi pecho. Intentan llenarlo de brea, de alquitrán, de lodo. Pero no se puede llenar lo que no tiene fondo. Todo lo que entra en su esfera de atracción es absorbido hacia él de forma inexorable y, en lugar de desaparecer para siempre en su pozo de gravedad, se clava en él. Mi corazón y mis pulmones son atraídos hacia el pozo, la gravedad los estruja. Mi pobre corazón, viéndose amenazado, intenta comprimir todos los latidos que le quedan en un segundo, mis pulmones se rinden, ceden ante la fuerza negra y el aire que yo lucho por inhalar no tiene a dónde ir.
Ya no tengo pulmones.
Ya no tengo alma.
Ya no tengo corazón.
La angustia, el dolor, el sufrimiento, son YO.
La angustia, el dolor, el sufrimiento ensucian my alma, agua estancada que se pudre, miasma interior que nada drena. Mi pobre alma quiere brillar pero no puede porque el peso la hunde hasta el fondo de ese pantano oscuro. Y se queda allí, enterrada en el limo, como una piedra tirada desde la orilla.
La angustia, el dolor, el sufrimiento se acumulan dentro de mi, alimentan el agujero negro de mi pecho. Intentan llenarlo de brea, de alquitrán, de lodo. Pero no se puede llenar lo que no tiene fondo. Todo lo que entra en su esfera de atracción es absorbido hacia él de forma inexorable y, en lugar de desaparecer para siempre en su pozo de gravedad, se clava en él. Mi corazón y mis pulmones son atraídos hacia el pozo, la gravedad los estruja. Mi pobre corazón, viéndose amenazado, intenta comprimir todos los latidos que le quedan en un segundo, mis pulmones se rinden, ceden ante la fuerza negra y el aire que yo lucho por inhalar no tiene a dónde ir.
Ya no tengo pulmones.
Ya no tengo alma.
Ya no tengo corazón.
La angustia, el dolor, el sufrimiento, son YO.
VERDE
Todo el mundo envidia algo.
Y el que diga que no miente.
Yo envidio la constancia que veo en los demás y que soy incapaz de emular.
Envidio esas mentes ordenadas y metódicas, capaces de marcarse un objetivo y cumplirlo.
Yo no soy así. Mas bien lo contrario. Veleta multidimensional, giro y giro, deteniéndome en las direcciones más dispares. He de reconocer que hay en mi mundo algunos vientos predominantes (afortunadamente) que me permiten una cierta lucidez mental.
Pero la verdad es que nunca deja de sorprenderme la cantidad de sitios desde los que puede soplar el viento.
Y el que diga que no miente.
Yo envidio la constancia que veo en los demás y que soy incapaz de emular.
Envidio esas mentes ordenadas y metódicas, capaces de marcarse un objetivo y cumplirlo.
Yo no soy así. Mas bien lo contrario. Veleta multidimensional, giro y giro, deteniéndome en las direcciones más dispares. He de reconocer que hay en mi mundo algunos vientos predominantes (afortunadamente) que me permiten una cierta lucidez mental.
Pero la verdad es que nunca deja de sorprenderme la cantidad de sitios desde los que puede soplar el viento.
Platón
En un mundo ideal, seriamos capaces de comunicarnos con la mente. en ese mundo, ondas cerebrales armónicas se moverian por el aire, direccionalmente, permitiendo una comunicación perfecta.
Una idea en la mente del emisor se corresponderia, en perfecta aplicación biyectiva, con una idea y una sola en la mente del receptor.
Sin inflexiones de la voz, gestos, situaciones para enturbiarla, llegaría nítida, sin mácula alguna a su destino.
En un mundo así, no habria malentendidos. Un único lenguaje, el de las ideas, nos haria la vida más fácil.
Sé que la vida no funciona así, sé que, aun en el caso de que la humanidad sea en algún punto capaz de comunicarse de mente a mente, nuestros descendientes encontrarán la manera de malinterpretar el mensaje.
En el mundo real ningún avance técnico o biológico, o biotecnológico conseguirá evitar la interpretación del mensaje. Ningún código nuevo hará que sepamos de repente leer entre líneas lo que otro ha escrito ( y estar todos de acuerdo) o interpretar una ironia con el mismo grado de acidez.
En ese mundo ideal que describia, la poesia sería prosa en lineas cortas y sus habitantes, aunque carentes de imaginación, quizás serian más felices.
El Vórtice Sobre Mi
Hay quien dice que los problemas se acumulan en nubes negras sobre su cabeza rayos y truenos incluidos, que ensombrecen su vida y su mirada, dando a su piel un tono gris de acuarela lavada.
Yo veo los mios como un vórtice, con el vértice en mi coronilla y que se expande hacia el infinito muy muy arriba. (gracias Lukyanenko por la imagen)
El vórtice siempre está ahí. Más o menos grande, con muchos colores o pocos. Cada problema tiene su color, no todo en la vida es negro, ni blanco. Y yo voy por la vida con mi vórtice multicolor, siempre fluctuante.
El negro gana los dias de migraña, explota en rojo cuando al colgar el teléfono quiero llorar, franjas verdes lo adornan cada vez que miro el calendario y veo cómo se acercan los dias de tren y yo sigo igual de ignorante, hace tiempo que el lila no me hace sombra, para bien o para mal.
Los dias que se electriza el pelo más que normalmente ¿será porque gira más rápido?
Yo veo los mios como un vórtice, con el vértice en mi coronilla y que se expande hacia el infinito muy muy arriba. (gracias Lukyanenko por la imagen)
El vórtice siempre está ahí. Más o menos grande, con muchos colores o pocos. Cada problema tiene su color, no todo en la vida es negro, ni blanco. Y yo voy por la vida con mi vórtice multicolor, siempre fluctuante.
El negro gana los dias de migraña, explota en rojo cuando al colgar el teléfono quiero llorar, franjas verdes lo adornan cada vez que miro el calendario y veo cómo se acercan los dias de tren y yo sigo igual de ignorante, hace tiempo que el lila no me hace sombra, para bien o para mal.
Los dias que se electriza el pelo más que normalmente ¿será porque gira más rápido?
martes, 14 de abril de 2009
indeed
Poetry, indeed, cannot be translated; and, therefore, it is the poets that preserve the languages; for we would not be at the trouble to learn a language if we could have all that is written in it just as well in a translation. But as the beauties of poetry cannot be preserved in any language except that in which it was originally written, we learn the language.
Samuel Johnson, lexicographer (1709-1784)
Samuel Johnson, lexicographer (1709-1784)
martes, 31 de marzo de 2009
Tempus Fugit
Una vida. Una sola, lineal, con causas y consecuencias, anteses y despueses, sin vuelta atrás. Eso es lo único que realmente poseemos: nuestra vida; efímera y eterna.
Cuando nacemos el gran reloj de arena que contiene el tiempo del que disponemos, EL TIEMPO, el único tiempo que importa, gira, empieza a caer irreversiblemente. Un grano, segundo, minuto, latido, parpadeo, año, eon detrás de otro y otro, y otro más, imparable, constante y calculador el tiempo de nuestra vida se desgrana, cae, caduca, se gasta, se desvanece, y entonces ya no es.
Es en este tiempo, el nuestro, en el que hemos de encajar, a fuerza de golpes o con toda suavidad nuestros sueños anhelos e ilusiones. Y, entonces, en ese preciso instante, se crea en nuestra pobre e infeliz mente el gran dilema: ¿como decidir qué es lo importante, lo que merece que le destinemos una partida importante del presupuesto de tiempo disponible?
Porque cada segundo que pasas decidiendo es uno menos que te queda, pero, si no decides bien, ¿estás tirando tu vida?
¿echándote a perder? ¿perdiendo el tiempo que no vuelve?
Perder, perder, perder, porque dejar de hacer una cosa para hacer otra también es perderla. Porque elegir una dirección en la que caminar implica descartar el resto.
Y, a veces, si te quedas muy quieta y callada, los puedes oir como caen, susurro casi imaginado, y el balance de decisiones de tu vida deja de importar porque lo que importa es lo que aún queda, todos los granos por caer, los segundos por vivir: la canción del tiempo en tus oídos.
Cuando nacemos el gran reloj de arena que contiene el tiempo del que disponemos, EL TIEMPO, el único tiempo que importa, gira, empieza a caer irreversiblemente. Un grano, segundo, minuto, latido, parpadeo, año, eon detrás de otro y otro, y otro más, imparable, constante y calculador el tiempo de nuestra vida se desgrana, cae, caduca, se gasta, se desvanece, y entonces ya no es.
Es en este tiempo, el nuestro, en el que hemos de encajar, a fuerza de golpes o con toda suavidad nuestros sueños anhelos e ilusiones. Y, entonces, en ese preciso instante, se crea en nuestra pobre e infeliz mente el gran dilema: ¿como decidir qué es lo importante, lo que merece que le destinemos una partida importante del presupuesto de tiempo disponible?
Porque cada segundo que pasas decidiendo es uno menos que te queda, pero, si no decides bien, ¿estás tirando tu vida?
¿echándote a perder? ¿perdiendo el tiempo que no vuelve?
Perder, perder, perder, porque dejar de hacer una cosa para hacer otra también es perderla. Porque elegir una dirección en la que caminar implica descartar el resto.
Y, a veces, si te quedas muy quieta y callada, los puedes oir como caen, susurro casi imaginado, y el balance de decisiones de tu vida deja de importar porque lo que importa es lo que aún queda, todos los granos por caer, los segundos por vivir: la canción del tiempo en tus oídos.
ANTIPRIMAVERA
¿Hasta qué punto merece la pena perder parte de tu independencia, de tu "yo", de esa "persona virtual" que tanto tiempo y esfuerzo te ha costado montar - pieza tras pieza de Lego - para hacerle sitio en los cajones de tu alma a otra persona?
¿Para qué pasar de ser YO a ser NOSOTROS cuando las probabilidades de éxito son tan escasas?
Porque luego esas habitaciones prestadas quedan desiertas. Sólo quedan algún que otro poster en las paredes, fotos rotas: calcetines huérfanos.
¿Y de dónde sacas entonces las fuerzas para, bote de pintura en mano, hacértelas de nuevo tuyas?
¿Cuantas capas de pintura necesitarán para olvidar las sombras que se reflejaron en ellas?
¿Para qué pasar de ser YO a ser NOSOTROS cuando las probabilidades de éxito son tan escasas?
Porque luego esas habitaciones prestadas quedan desiertas. Sólo quedan algún que otro poster en las paredes, fotos rotas: calcetines huérfanos.
¿Y de dónde sacas entonces las fuerzas para, bote de pintura en mano, hacértelas de nuevo tuyas?
¿Cuantas capas de pintura necesitarán para olvidar las sombras que se reflejaron en ellas?
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